Los españoles, entre los europeos más dispuestos a solicitar financiación para adquirir bienes de consumo

El 36% de los encuestados consume más de lo que puede permitirse debido a la presión ejercida por las redes sociales.

Los expertos de Intrum, compañía líder en gestión de créditos y activos, ofrecen 5 claves para evitar caer en el endeudamiento a largo plazo.

Instagram, Twitter, Facebook, Youtube, la influencia de las redes sociales en las compras hace que en ocasiones las ganas de adquirir un producto nos impulsen a consumir por encima de nuestras posibilidades. Tanto es así que, según el último Informe Europeo de Pagos de Consumidores elaborado por Intrum, líder en gestión de créditos y activos, el 36% de los españoles asegura que las redes sociales influyen en sus decisiones de compra, llevándoles a consumir más de lo que pueden permitirse económicamente.

De hecho, el 43% de los españoles encuestados estaría dispuesto a solicitar financiación para adquirir bienes de consumo, lo que sitúa a los españoles como el tercer país de Europa cuyos ciudadanos tienen más predisposición a pedir préstamos para este fin. Letonia (46%) y Polonia (45%) son los dos únicos países que lo superan.

Este hábito de consumo, que ha disparado un 40% el volumen de préstamos en los tres últimos años puede ser una muy buena solución para realizar compras o proyectos que de otra manera no serían posibles. Sin embargo, también conlleva ciertos riesgos, especialmente si no se tiene en cuenta el cómputo global de la deuda contraída.

Para evitar que los consumidores europeos se expongan a este riesgo sin la información necesaria, los expertos de Intrum han elaborado 5 cuestiones que debe realizarse cualquier persona antes de pedir un préstamo para financiar un bien de consumo:

¿Es necesario?: Antes de acceder a cualquier tipo de financiación es muy importante valorar si ese bien o servicio responde a una compra impulsiva o si, por el contrario, es realmente imprescindible.

¿Cuánto dinero se necesita realmente?: Una vez realizadas las valoraciones pertinentes, llega el momento de conocer cuánto dinero hace falta y evaluar si se puede pagar con ahorros o bien, pedir un préstamo. Para ello, lo mejor es realizar una proyección mensual de los gastos e ingresos que se tienen y evitar solicitar una financiación excesiva.

¿Queda claro cuánto cuesta el dinero prestado?: Conocer cuál es el importe total a pagar, con los intereses y comisiones, es clave a la hora de solicitar un préstamo. De ahí que sea relevante saber cuál es el TAE (Tasa Anual Equivalente) que se aplicará, es decir, qué porcentaje se debe pagar según el tipo de interés, los plazos de la operación y las comisiones derivadas de esta.

¿Puedo devolver el préstamo en el plazo estipulado?: Una de las máximas a la hora de solicitar financiación es asegurarse de que la cuota contraída se podrá asumir periódicamente. Para ello es necesario tener en cuenta no solo los ingresos y gastos mensuales, sino también que cuanto antes se devuelva el préstamo, más seguridad tendrá el banco y menores serán los intereses que aplique. No obstante, las cuotas siempre deben ir en relación con las posibilidades de pago de cada prestatario. Así, no es recomendable asumir plazos imposibles de cumplir con el único fin de amortizar antes el préstamo.

¿Qué ocurre si se retrasa en un pago?: En caso de no cumplir con las obligaciones de pago adquiridas, la entidad financiera con la que haya contratado el préstamo activará los intereses de demora y se le incluirá automáticamente en un listado de morosos, cerrándole las puertas a las solicitudes de nueva financiación, ya sea un crédito, un préstamo o una hipoteca.

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